La dosis de miedo diaria

Aquella tarde, cuando el Sol amenazaba ocultarse frívolamente detrás del horizonte y dejar a la ciudad bajo el velo de oscuridad, la campanilla sonó en la Casa de Préstamos Emocionales. No era común que los clientes llegasen a esa hora, mucho menos siendo un miércoles, día de labor hasta tarde. Por ello, fue mucho más sorprendente descubrir que quien había alertado su llegada con la campanilla de la puerta era un hombre de unos 30 Seguir leyendo …

Acta del XXIV Concurso de Cuentos de Nueva Acrópolis 2024

“Reunido el jurado del XXIV Concurso de Cuentos Nueva Acrópolis en Madrid, a las 18:30h del sábado 22 de junio, se procede a la entrega de premios del XXIV CONCURSO DE CUENTOS NUEVA ACRÓPOLIS en la sede de esta Escuela de Filosofía (sita en C/ Pizarro, 19, Planta baja, 28004 Madrid).   Ante todo, debemos destacar la alta participación a Concurso, con un total de 650 textos remitidos, procedentes de lugares tan distantes como Argentina, Seguir leyendo …

XXIV Concurso de Cuentos de Nueva Acrópolis 2024

La Asociación Cultural Nueva Acrópolis, en su finalidad de promover la filosofía y una visión humanista que contribuya al desarrollo de la sociedad y al crecimiento personal de sus componentes, convoca el XXIV Concurso de Cuentos Nueva Acrópolis, 2024 de acuerdo con las siguientes bases: Puede presentarse toda persona mayor de dieciocho años, de cualquier nacionalidad o lugar de residencia. El cuento que se presente a concurso deberá estar escrito en español. Se valorará tanto Seguir leyendo …

Algún día será

En el Mercado Central de Abastos, junto a la casquería Fabiano y la panadería de los hermanos Revira, se colocó un hombrecillo como de cincuenta años, delgado y pulcramente vestido. Trajo unas cestas sobre sus hombros, unas cajas de madera, las abrió, colocó una romana en un caballete y se dispuso a vender su mercancía. Eran versos, manojos de versos olorosos. Se caló sus gafas, encendió un cigarro y nerviosamente comenzó a colocar ordenadamente los Seguir leyendo …

El reflejo

Iba andando por el interior del museo sin apenas mirar los cuadros, absorta en mis preocupaciones, cuando al pasar por delante de uno de ellos oí una voz. Sorprendida, movida como por un resorte, giré la cabeza y me encontré con un cuadro del rostro de una mujer. La sorpresa se convirtió en asombro cuando la escuché decir: Me han encerrado en un marco rectangular y me han atado a una pared. A mí, que Seguir leyendo …

Ser una linaria amarilla

La tierra te devuelve a mí. Si tú no hubieras muerto ni las aguas sin venas ni las frutas con piel ni los volcanes, en su frescor, sabor y fuego, me darían tu presencia. Me sería indiferente este globo erizado que expulsa de su entraña las vida y los árboles para que lo rodeen de color y ternura. La tierra sabe bien que el sol y las estrellas son miradas de seres que no existen. Seguir leyendo …

Constelaciones

No hay cielo como tu cielo ni estrellas como estas estrellas. Pero, ¿quién lo nota? Ya casi nadie levanta la mirada al firmamento. Es como si, de pronto, nos hubiésemos vuelto tullidos, corcovados, incapaces de ver más allá de nuestros propios ombligos o el cercano espacio donde pondremos un pie detrás del otro para avanzar paso a paso o, tal vez, a la carrera. Sí. Hoy vamos muy deprisa, aunque sin saber a dónde. Un Seguir leyendo …

Memoria de Beatriz

Era otro tiempo, entonces. Queda el recuerdo, vivido, del hombre en el caballo, bajando del caballo, nos queda aquella estampa, el hombre en el caballo, el sendero, la tarde. Quedan después más cosas, pero de qué manera comprender la verdad, que nada importa más que lo primero. El hombre en el caballo. Que de ahí nace todo. O bien fue antes. No nos queda Beatriz. Ella, tan sola, tan sola se ha quedado que ni Seguir leyendo …

Omir Si Infi (El que nunca ríe)

I “Que los dioses te sean propicios, Omir”. El saludo cogió desprevenido a Omir que estaba sentado en posición de meditación, de espaldas a la puerta. Como todos los días se había despertado mucho antes de la primera oración de la mañana y aprovechaba aquellos momentos previos a la actividad cotidiana para saludar a las estrellas que podía ver desde su ventana. Había notado algo extraño en el rumor de pasos que se acercaban a Seguir leyendo …

Bajo el viejo roble

¿Alborea? ¿Cae el sol? ¿Hace buen día? ¿Luce el sol? Son las mismas preguntas que me hago cada día. He perdido la relación del tiempo, y lo peor, el interés por el mismo. Solo sé que es de noche o que es día. Noche porque hay luz artificial en la pobre bombilla de nuestra habitación compartida con otros tres ancianos. Día porque hay movimiento en la Residencia y cada cierto tiempo alguien se acerca a Seguir leyendo …